ENERGÍA 2020
- PRESENTACIÓN
Foro de la Industria Nuclear Española tiene el gusto de presentar un año más el prontuario ENERGÍA 2020, y ofrecer datos e informaciones actualizados del contexto energético nacional y mundial. Como es habitual, este prontuario puede consultarse y descargarse también en nuestra web www.foronuclear.org
Durante al año 2019 se ha mantenido el crecimiento
económico con un incremento del PIB del 2%, cifra no obstante cuatro décimas
inferior a la del año precedente. En cuanto a los indicadores energéticos, según
estimaciones la demanda energética primaria ha disminuido
un 1,4%, la demanda energética final ha crecido un 1,6%. El consumo de gasolinas
y gasóleos, ha crecido también un 0,6% aproximadamente.
La demanda de electricidad invirtió la tendencia de
incrementos de los cuatro ejercicios anteriores, experimentando una disminución
del 1,6%, no alineada con el crecimiento positivo del 2% del PIB, lo que parece
confirmar el desacoplamiento de ambos indicadores. Se situó en 239.454 GWh,
valor similar al registrado en 2016, así como al de los años 2003 y 2004.
En cuanto a la generación
eléctrica, la reducción de la demanda no ha tenido un impacto significativo,
debido principalmente a la disminución del saldo importador, lo que motivó que
la producción nacional sólo se redujera en un 0,1%. En concreto, la producción neta en 2019 fue de
260.713 GWh, valor en unos 270 GWh inferior al del año anterior.
La energía nuclear sigue consolidada -por noveno año
consecutivo- como la fuente de generación con mayor aportación al sistema
eléctrico nacional con 55.824 GWh netos -un 4,9% superior al año anterior-, lo
que supone un 21,4% del total. Desde el punto de vista hidráulico, 2019 se ha
considerado como normal, frente a 2018 que fue calificado de húmedo. Esto ha llevado
a una reducción de la producción hidráulica del 27,1%. Esta carencia se ha
compensado con una mayor producción eólica, solar y nuclear. La tecnología que
más redujo su producción fue el carbón, un 66%, y la que más aumentó fue el gas
natural, un 83,9%, lo que se justifica por la subida de los precios del CO2.
Por su parte, la producción de
las tecnologías renovables, de cogeneración y residuos ascendió a 104.944 GWh,
un 7,4% superior al año anterior. De esa cantidad, el 72% correspondió a las
energías renovables y el 28% restante a la cogeneración y al tratamiento de
residuos. En este segmento, la tecnología con mayor cuota fue la eólica, que
aportó 54.235 GWh. Asimismo, resultó reseñable el incremento de la producción
solar en 2.200 GWh aproximadamente, debido a la instalación de unos nuevos 4.000
MW de paneles fotovoltaicos.
A pesar de la disminución de
la producción hidráulica, el aumento del resto de fuentes renovables permitió
que dicha generación se mantuviera en el 38% de la producción total. Incorporando la nuclear, el 59% de la
producción de electricidad en 2019 se realizó con fuentes libres de emisiones
de CO2.
En cuanto a los intercambios de electricidad realizados con
nuestros países vecinos, el sistema eléctrico español tuvo un saldo netamente importador de
6.862 GWh -tal como viene ocurriendo desde 2016-, aunque notablemente inferior
en un 38% al contabilizado en 2018. Tal circunstancia fue motivada
principalmente por las menores importaciones desde Francia y Portugal. Además,
es preciso destacar el cambio de signo del intercambio con Marruecos, que pasa a
ser importador por la puesta en funcionamiento de sus nuevas plantas de carbón.
La demanda máxima del sistema peninsular alcanzó, en enero,
40.455 MW, un 11% por debajo de la máxima histórica de 2007. La potencia neta
instalada en España en 2019 se incrementó en unos 5.900 MW, alcanzándose los
110.084 MW. En su conjunto, las
tecnologías convencionales representan el 60% del parque generador, mientras
que la potencia correspondiente a otras tecnologías supone el 40% restante. La
energía nuclear tan solo representa el 6,47% del total, pero es capaz -como
hemos indicado- de producir más de una quinta parte de la electricidad.
En cuanto al número de horas de funcionamiento según tecnologías,
durante 2019 destacó -como es habitual- el parque nuclear con 7.843 horas,
seguido por la cogeneración, 5.202 horas y la biomasa, 4.004 horas. Las
centrales de carbón funcionaron en promedio 1.309 horas, la eólica 2.106 horas
y la solar fotovoltaica 1.059 horas.
La dependencia energética del exterior
–aproximadamente un 73%- sigue siendo una carencia importante de nuestra
realidad económica. El pasado año su impacto se ha mantenido en términos
similares, representando el saldo negativo del comercio exterior de productos
energéticos el 2,2% del PIB: 27.500 millones de euros.
Centrándonos
en la energía nuclear, la producción neta en 2019 fue de 55.824 GWh. El factor de carga del
parque en funcionamiento se ha elevado hasta el 90,1% y el factor de operación
global (porcentaje de tiempo de conexión a la red) ha alcanzado el 91,8%. Todas
las centrales, excepto Almaraz I y Ascó I, han llevado
a cabo paradas de recarga de combustible, lo que pone aún más en valor el
factor de carga logrado por el conjunto del parque nuclear.
La energía nuclear, tal como se
observa por las cifras y los datos expuestos, colabora de forma fundamental a
asegurar el suministro energético en nuestro país. La
centrales Almaraz I y II y Vandellós II, solicitaron en marzo de 2019 la
renovación de sus autorizaciones de explotación, que vencen respectivamente en
junio y julio de 2020. En referencia a la continuidad de la operación de las
centrales, cabe señalar que en Estados
Unidos se han otorgado cuatro autorizaciones, para prolongar el funcionamiento
de las unidades 3 y 4 de la central de Turkey Point y
de las unidades 1 y 2 de la central de Peach Bottom, hasta los 80 años desde el inicio de su operación
comercial. Junto a ello, un total de 90 unidades estadounidenses han obtenido
ya el permiso para prolongar su vida operativa hasta los 60 años. A 31 de diciembre de 2019, en el mundo
había 147 reactores –más del 30% del total- a los que los distintos organismos
reguladores les han concedido autorizaciones para operar más allá de 40 años.
En 2019 han sido objeto de actividad diversos aspectos
regulatorios de gran relevancia, entre los que destaca el Marco
Estratégico de Energía y Clima, pilar fundamental de la política energética del
Gobierno de España con objetivos para los años 2030 y 2050, y que constituye la
transposición a la legislación española de los compromisos de la Unión Europea
en la lucha contra el cambio climático. En febrero de 2019, el actual Ministerio para la Transición Ecológica y
el Reto Demográfico sometió a consulta pública tres documentos que integran
este marco: el Anteproyecto de Ley de
Cambio Climático y Transición Energética, el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2021-2030 (PNIEC) y la
Estrategia de Transición Justa.
En relación con las cuestiones regulatorias
europeas, el Pacto Verde Europeo -que presentó la Comisión Europea en el
mes de diciembre- marcará el devenir legislativo de esta década, con el gran
reto de convertir la Unión Europea en climáticamente neutra y constituirse como
la mayor oportunidad de nuestro tiempo. Para logarlo presentó un ambicioso
paquete de medidas que van desde una reducción ambiciosa de las emisiones a la
inversión en investigación e innovación de vanguardia, a fin de preservar el
entorno natural de Europa. Se establece la
neutralidad climática en 2050, con el objetivo de reducción de emisiones del
50-55% en 2030.
Queremos destacar la celebración en Madrid -del 2
al 15 de diciembre- de la 25 Conferencia de las Partes de la Convención
Marco de Naciones Unidas sobre cambio climático (COP25). Representantes
de 200 países discutieron las medidas de acción que es necesario impulsar ante
el creciente convencimiento de la necesidad de actuar con urgencia frente al
cambio climático.
La energía nuclear estuvo presente en diversos
actos y mesas redondas de la COP25. El mensaje principal fue destacar que la energía nuclear es una energía que
contribuye a evitar la emisión de gases contaminantes y, por lo tanto, a la consecución de los objetivos climáticos
establecidos en el Acuerdo de París. Por eso, debe ser incluida en la
conversación climática, ya que es una pieza clave en la transición energética
hacia la descarbonización de la economía.
Desde Foro
Nuclear, al igual que otros muchos organismos nacionales e internacionales,
consideramos que la energía nuclear es una pieza clave en la mitigación del
cambio climático, al tratarse de una tecnología libre de CO2. La
nuclear es una fuente capaz de suministrar grandes cantidades de electricidad
sin contaminar la atmósfera, siendo la principal fuente de generación libre de
emisiones en España.
Por tanto, es necesario facilitar y garantizar la
viabilidad económica de la continuidad de la operación del parque nuclear
español -reduciendo la tributación a la que se ve sometido- y haciendo que el
tratamiento fiscal sea homogéneo para todas las tecnologías participantes en el
sistema eléctrico de nuestro país.
Por último, queremos agradecer a
nuestros lectores el interés y la confianza depositada a lo largo de los 35 años
que se lleva publicando este prontuario. Igualmente, queremos expresar nuestro
deseo de seguir recibiendo sugerencias que permitan mejorar futuras ediciones,
potenciando así su utilidad y, en definitiva, el servicio que pretendemos
ofrecer con ENERGÍA 2020, así como a
través de todas las publicaciones, la página web y las redes sociales de Foro Nuclear.
Madrid, junio de 2020